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  • Reporte de Investigación 129. Los empleos que no necesitan las familias mexicanas: El presidente del empleo precario

    Publicado el martes 15 de mayo de 2018 8:02 pm CAM Sin comentarios

     

     

    Introducción

    La generación de empleos es una de las banderas que más se enarbolan en el sexenio actual, aunque sean con salarios de hambre, con nulas prestaciones laborales, sin acceso a instituciones de salud y/o con extensas jornadas de trabajo, en concreto son empleos precarios, que de manera desvergonzada el presidente Enrique Peña Nieto señala son los empleos que requieren las familias mexicanas:

    “A lo largo de cinco años, en el Gobierno de la República hemos trabajado para generar las condiciones que permitan a los empresarios crear los empleos que requieren las familias mexicanas” […] “El fortalecimiento del empleo inició en noviembre de 2012 con la Reforma Laboral, que sentó las bases  de un mercado de trabajo más dinámico, flexible e incluyente.”[1]

    Ya han pasado más 5 años desde que se aprobó la Reforma Laboral, la precarización laboral continúa su marcha implacablemente, si bien los niveles de desempleo han bajado -en parte gracias a cambios metodológicos que habremos de señalar- los niveles de ingreso continúan mostrando un empobrecimiento general para gran parte de la población ocupada, de igual manera la tendencia de  trabajar más horas aumenta rápidamente.

    En el presente reporte de investigación retomaremos el seguimiento sobre el comportamiento del empleo y desempleo en México: La tendencia de los ingresos y las jornadas de trabajo en los últimos cinco años, el desempleo,[2] y las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo que trata de ocultar un precarizado mercado laboral mal pagado y con largas jornadas que no necesitan las familias mexicanas pero si los empresarios.

    1. Los Ingresos y las Jornadas de Trabajo a cinco años de la Reforma Laboral

    En el Cuadro 1 se muestra a la población ocupada por niveles de ingreso de 2012 a 2017, a cinco años de la reforma laboral la población que recibe de 0 a 3 salarios mínimos ha aumentado en más de 3 millones 779 mil personas, un incremento del 66.2% al 68.3% respecto al total de la población ocupada. La tendencia es contraria si se observa la población que gana más de tres salarios mínimos, en 2012 eran 11, 332, 356 personas, para 2017 se había reducido a 9, 125, 132 personas, es decir pasó del 23.2% al 17.3% respecto al total de ocupados/as. Los trabajadores mexicanos no sólo han visto disminuir su poder adquisitivo en un 13.42% durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, (Ver el reporte 127 del CAM) ahora la tendencia es ver también disminuir su salario nominal.

    Mientras los salarios nominales disminuyen, las jornadas de trabajo continúan incrementándose. Al retomar la cifra de la población ocupada y separándola en dos segmentos de acuerdo a la duración de la jornada laboral, de 2012 a 2017 la población que trabaja menos de 35 horas aunque disminuye proporcionalmente del 25% al 23.3%, aumenta en términos absolutos en más de 107 mil personas.

    Por otro lado, la población que trabaja 35 horas o más, aumentó en 3 millones 728 mil personas, creció del 72.6% al 74.1%, si observamos detalladamente, los trabajadores que laboran de 35 a 48 horas a la semana son el grupo que más aumenta de 2012 a 2017 en casi 3 millones de personas, esto nos habla de una generalización en la prolongación de la jornada laboral que es entendible si tan sólo para conseguir la Canasta Alimenticia Recomendable (CAR) son ya necesarias 24 horas con 31 minutos, es decir, cada vez se tiene que trabajar más tiempo para adquirir -contradictoriamente- menos alimentos para poner en la mesa del hogar (Ver el reporte 127 del CAM).

    1. Diferencias en la medición del desempleo y la desocupación

    La desocupación es medida por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en esta nos dice: “Para ser un desocupado abierto no basta entonces el presentar una situación (estar sin trabajo), sino además exige el tener un comportamiento (adoptar acciones de búsqueda). Esta precisión es clave porque con frecuencia se confunde la expresión “personas sin trabajo” con la de “desocupados abiertos”, cuando en realidad ésta última tiene una condición adicional que conceptualmente hace la diferencia: un individuo sin trabajo pero que no busca (o ha desistido de buscarlo) no forma parte de la desocupación abierta porque no se está comportando como un oferente de servicios laborales”.[3]

    Y continúa advirtiéndonos que no mide el desempleo, sino la desocupación: “De ahí que la desocupación abierta no sea, ni pretenda ser, la magnitud que exprese cuánta gente necesita trabajar en un lugar y momento determinados o la medida de cuán grande es el déficit de oportunidades laborales: en realidad lo que la desocupación abierta indica es la magnitud de la población que se comporta como buscadora de trabajo (esto es, cuántos individuos apuestan a su inserción en un mercado laboral) ante un déficit dado oportunidades.”[4]

    Para  medir la tasa de desocupación (no el desempleo) el INEGI utiliza el siguiente método: mide el número de personas desocupadas (Pd) por cada 100 personas económicamente activas, de forma que la Tasa de desocupación=(Pd/PEA)*100, en donde la PEA es la Población Económicamente Activa, que cumple dos condiciones: 1) las personas de 15 años en adelante, y 2) que se divide en Población Ocupada (la que actualmente tiene un empleo) y Desocupada (no tiene empleo y buscó uno durante el último mes).

    En el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la UNAM hemos seguido de cerca las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en materia de medición del desempleo, debido a que consideramos se aproxima mejor a la realidad en comparación con otras mediciones brindadas por el Gobierno cuyo objetivo es ocultar los niveles reales de desempleo en el país. La OIT establece respecto a la medición del desempleo lo siguiente:

    “…En situaciones en que los medios convencionales de búsqueda de empleo son insuficientes, en que el mercado laboral está bastante desorganizado o es de alcance limitado, en que la absorción de la mano de obra es, en el momento considerado, inadecuada, o en que la fuerza de trabajo está compuesta principalmente por personas con empleo independiente, la definición estándar de desempleo dada en el subpárrafo 1) anterior puede aplicarse suprimiendo el criterio de búsqueda de empleo.”(OIT, 2005)

    Siguiendo la recomendación de la OIT se construye una nueva metodología:

    Para medir la tasa de desocupación el INEGI no contempla a la Población Disponible, que es aquella que aunque quiere trabajar no tiene trabajo y no lo busca porque no cree encontrarlo o porque ya se cansó de buscarlo, misma que se encuentra contabilizada dentro de la Población No Económicamente Activa (PNEA). Esta última clasificación incluye también a la población no disponible (aquella población que no desea incorporarse al mercado laboral).

    Debido a que el INEGI no toma en cuenta la población disponible existe un enorme sesgo en la medición de la tasa de desocupación, ya que la diferencia entre la población desocupada y la población disponible se encuentra en el tiempo de búsqueda de un empleo. La población desocupada es la que busca trabajo en el último mes y que aún no lo consigue, mientras que la población disponible es aquella que quiere trabajar, no tiene empleo y no lo buscó durante el último mes porque no cree encontrarlo, es decir, presenta una situación crónica de desempleo.

    Considerando ahora a la Población Disponible, se propone la siguiente tasa de desempleo:

    Tasa de Desempleo= (Población desocupada + Población disponible) / (PEA + Población disponible)

    Con la metodología anterior tenemos para el tercer trimestre de 2017 una tasa de desempleo del 12.4%; como se observa en el Cuadro 3 el desempleo -al igual que la desocupación- han ido disminuyendo, sin embargo, esta disminución es claramente a costa de generar empleos precarios como lo constatamos en el Cuadro 1 y 2.

     

    1. La reforma al Artículo 22 de la Ley Federal del Trabajo

    Es necesario mencionar que en el 2015 se decidió modificar la edad de la población para trabajar bajo el argumento de “proteger a los niños del trabajo en condiciones precarias”, esto dió pie a la modificación del Artículo 22 de la Ley Federal del Trabajo en donde se cambió la edad de la población para trabajar, pasando de 14 a 15 años de edad. Asimismo, se cambió el Artículo 22. Bis resultando lo siguiente:

    “Queda prohibido el trabajo de menores de quince años; no podrá utilizarse el trabajo de mayores de esta edad y menores de dieciocho años que no hayan terminado su educación básica obligatoria, salvo los casos que apruebe la autoridad laboral correspondiente en que a su juicio haya compatibilidad entre los estudios y el trabajo.”[5]

    Con el cambio en la edad mínima para trabajar el INEGI procedió a hacer cambios en la presentación de los datos de la ENOE únicamente tomando en cuenta a la población de 15 años en adelante, señalando:

    “Las recomendaciones internacionales en materia de encuestas de fuerza laboral emitidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), establecen que los países deben procurar difundir los resultados de dichas encuestas para la población en edad de trabajar, preferentemente conforme se establece en las legislaciones nacionales. En cumplimiento de tal recomendación y dada la reciente modificación a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que elevó la edad legal mínima para trabajar de los 14 a los 15 años, el INEGI presenta los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), a partir del cuarto trimestre de 2014, para el universo de la población de 15 años de edad en adelante.”[6]

    Tomando estos cambios en cuenta, si por un lado la reducción del desempleo se debe a la creación de empleos precarios, también se explicaría por el aumento en la edad para trabajar. Con dicha modificación se podría confundir una disminución en las tasas de desempleo y desocupación con una disminución real del problema crónico al que se enfrentan millones de personas diariamente en México, añadiendo a quienes la situación ha expulsado a otros países en busca de trabajo.

    Dado lo anterior, la tasa de desocupación para el tercer trimestre del 2017 encubre el 75% del desempleo actual, frente a un gobierno que pretende afirmar sus programas de fomento al empleo como un éxito, cuando en realidad, la disminución en las mediciones es en parte al cambio en la edad para trabajar de la población, lo que al principio parece un cambio pequeño, en realidad es una gran modificación cuya finalidad es disminuir los números actuales en el contexto económico actual de nuestro país.

    1. El mapa de la desocupación y el desempleo en México, 2017

    Ejemplificando lo antes mencionado, en los siguientes mapas se muestra las diferencias entre las Tasas de Desocupación -obtenidas con la metodología del INEGI- y de las Tasas de Desempleo -obtenidas con la metodología que sigue el CAM- del tercer trimestre del año 2017, señalando así cómo se encubrió en cada estado el desempleo, y además, revelando cuáles son los estados que presentan los niveles de desempleo más altos.

    Durante el cuarto trimestre del 2017, siguiendo la metodología y usando datos del propio INEGI, se tiene que a nivel nacional la Tasa de Desocupación es de 3.3%, siendo Tabasco (6.9%), la CDMX (4.6%) y Querétaro (4.6%) los estados que presentan el mayor porcentaje de población desocupada, mientras que Guerrero (1.6%), Oaxaca (1.7%) y Yucatán (1.7%) son los estados con menor tasa de desocupación.

    Para este mismo periodo, usando los datos de INEGI, pero siguiendo la metodología utilizada en el CAM para medir el desempleo, se tiene que a nivel nacional la Tasa de Desempleo es de 12.4%, siendo Veracruz (18.7%), Tabasco (18%) y Morelos (15.3%) los estados con mayor tasa de desempleo; mientras que Yucatán (6.9%), Guerrero (7.2%) e Hidalgo (8.3%) son los estados que presentan menor tasa de desempleo en el país.

    Es evidente la diferencia entre una y otra metodología, por un lado, se tiene que la Tasa de Desocupación encubre un 75% del Desempleo a nivel nacional, también que los estados que presentan las mayores Tasas de Desocupación, no son realmente los que presentan las mayores tasas de Desempleo, siendo el caso de Veracruz y Tabasco, los cuales figuran entre los estados con mayor desempleo, a los cuales, se les encubre un 79.0% y un 62.6% de población desempleada respectivamente.

     

     

     

    Fuentes de información:

    “A lo largo de cinco años, hemos trabajado para generar las condiciones que permitan la creación de empleos que requieren las familias: EPN”. Oficina de Prensa de la Presidencia. 21 de noviembre de 2017. Disponible en: https://www.gob.mx/presidencia/es/prensa/a-lo-largo-de-cinco-anos-hemos-trabajado-para-generar-las-condiciones-que-permitan-la-creacion-de-empleos-que-requieren-las-familias-epn?idiom=es consultado el 13 de enero de 2018.

    Centro de Análisis Multidisciplinario, CAM:

    Reporte de Investigación 118. “Desempleo y menos paga por más horas de trabajo: Resultados a dos años de la reforma laboral”. Disponible en: http://cam.economia.unam.mx/reporte-de-investigacion-118-desempleo-y-menos-paga-por-mas-horas-de-trabajo-resultados-dos-anos-de-la-reforma-laboral/

    Reporte de Investigación 127. “México 2018: Otra derrota social y política a las clases trabajadoras; los aumentos salariales que nacieron muertos”. Disponible en: http://cam.economia.unam.mx/1018-2/

    Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2005): “Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2005: ENOE, Una Nueva Encuesta para México”, Instituto Nacional de Estadística y Geografía

    Organización Internacional del Trabajo (2005): “Resolución sobre estadísticas de la población económicamente activa, del empleo, del desempleo y de subempleo, adoptada por la decimotercera Conferencia Internacional de Estadígrafos del Trabajo”, OIT.

     

    [1] Enrique Peña Nieto. “A lo largo de cinco años, hemos trabajado para generar las condiciones que permitan la creación de empleos que requieren las familias: EPN”. 21 de noviembre de 2017. Disponible en: https://www.gob.mx/presidencia/es/prensa/a-lo-largo-de-cinco-anos-hemos-trabajado-para-generar-las-condiciones-que-permitan-la-creacion-de-empleos-que-requieren-las-familias-epn?idiom=es consultado el 13 de enero de 2018.

    [2] Se señalarán las diferencias entre la desocupación y el desempleo.

    [3] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. México. 2005. p.p. 9.

    [4] Ibíd.

    [5] DECRETO por el que se reforman y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo, en materia de trabajo de menores. 12 de junio de 2015. Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/lft/LFT_ref27_12jun15.pdf consultado el 13 de enero de 2018.

    [6] Nota sobre la publicación de los resultados para la población de 15 años y más. 12 de febrero de 2015. Disponible en: http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/proyectos/enchogares/regulares/enoe/doc/nota_result_proy15mas.pdf consultado el 14 de enero de 2018.

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